Durante la fundición a presión, los defectos a menudo surgen de desequilibrios en el flujo del metal, la conducción del calor y el diseño del molde. El control preciso de los parámetros clave del proceso puede reducir eficazmente la tasa de defectos.
Control de temperatura de la fase líquida: controle estrictamente la temperatura de vertido del aluminio fundido para evitar una solidificación incompleta y defectos de cierre en frío causados por temperaturas excesivamente bajas.
Eliminación de gases: durante el proceso de fundición, utilice tecnología de soplado de nitrógeno o helio para eliminar los gases disueltos, como el hidrógeno, del aluminio fundido, evitando la porosidad del gas y la porosidad por contracción.
Filtración de impurezas: utilice malla metálica o filtros cerámicos para eliminar la escoria y las incrustaciones de óxido del aluminio fundido, asegurando su pureza.
Diseño del sistema de enfriamiento: Optimice el caudal y la temperatura de los canales de agua de enfriamiento para garantizar una distribución uniforme de la temperatura en el molde, evitando deformaciones o grietas térmicas causadas por diferencias excesivas de temperatura local.
Diseño de puerta de enlace: el análisis de dinámica de fluidos computacional (CFD) se utiliza para optimizar la puerta de enlace, el canal y el sistema de distribución, asegurando una fluidez suficiente del metal fundido durante el flujo y evitando virutas en frío.
Mantenimiento del molde: inspeccione periódicamente el pulido y el desgaste de la superficie del molde, reemplazando rápidamente las piezas dañadas para garantizar la calidad de la superficie de las piezas fundidas.
Control de velocidad de inyección: La velocidad de inyección se controla con precisión en función de la fluidez del aluminio fundido y la complejidad de las piezas para evitar la porosidad debido a un flujo insuficiente.
Configuración del tiempo de retención: El tiempo de retención y la presión se configuran adecuadamente para garantizar que el aluminio fundido llene completamente el molde y compense la contracción, lo que reduce el riesgo de porosidad y cavidades de contracción.
Disposición del punto de inyección: la ubicación óptima del punto de inyección se determina mediante análisis de elementos finitos para evitar caídas de temperatura y defectos causados por recorridos de flujo de metal fundido excesivamente largos.
Pruebas no destructivas: la inspección por rayos X o los detectores de fallas ultrasónicos se utilizan para realizar pruebas no destructivas en defectos internos para garantizar la calidad del producto terminado.
Monitoreo de Procesos: Monitoreo en tiempo real de la curva de inyección de la máquina de moldeo por inyección, registrando los parámetros de inyección de cada máquina para proporcionar una base para la trazabilidad de la calidad.
Mejora continua: Establecer un sistema de gestión de calidad de circuito cerrado (como IATF 16949), analizar estadísticamente los defectos descubiertos y optimizar continuamente los parámetros del proceso.
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